Hoy no me siento con ganas de escribir. Mil preocupaciones llenan mi mente y enturbian mi ánimo de tal manera que se me ha desvanecido toda inspiración. Sin embargo, me había comprometido a publicar periódicamente alguna reflexión en este blog… Pero me falta motivación. Mal comienzo. Examinemos despacio los dos párrafos anteriores. Solo hay dos referencias directas a mí como protagonista de mi vida: el bajo tono emocional que experimento esta mañana y mi compromiso con el blog, que hoy “me reclama”. En cambio, hay cinco alusiones a entidades abstractas que, por lo que veo, estoy utilizando como excusa para eludir ese compromiso: preocupaciones, mente, ánimo, inspiración y motivación. Quién es el sujeto de la frase Fijémonos en la gramática. En “me falta motivación”, el sujeto no soy yo, es la motivación. Lo mismo ocurre con “las preocupaciones llenan mi mente” o “se me ha desvanecido la inspiración”. Sin darme cuenta, he escrito un texto en el que todo actúa menos yo. Me he conve...
Narraciones sobre el SENTIDO DE LA VIDA